El soul, con Aretha Franklin y sus demás voces, se alzó con la noción del artista al que le importa la música, lo que la rodea y produce.








El soul, con Aretha Franklin y sus demás voces, se alzó con la noción del artista al que le importa la música, lo que la rodea y produce.
En la década de los sesenta, y ya con diez años de existencia, el rock inició una época de esplendor y la creación de nuevos subgéneros