El sax, le advirtieron, tiene poder lúbrico: por sus curvas, por la forma de tocarlo, por su lenguaje imperioso o insinuante. Se enamoró.








El sax, le advirtieron, tiene poder lúbrico: por sus curvas, por la forma de tocarlo, por su lenguaje imperioso o insinuante. Se enamoró.
En Los Puentes de Madison, Clint Eastwood mostró sus hechuras como actor, como director y un oído ejemplar para musicalizar el romance.
El estilo de Piet Mondrian se manifestó en su concepto del color, que sustituyó al negro y creó un vibrante mosaico de diminutas geometrías.
Hace un siglo, sin que importara su origen, el jazz ya era un arte y una consumada creación de los músicos negros que impregnaba la cultura.
Parece un augur gitano, pero la calidad, o falta de ella, de la música que se escucha durante la época navideña repercute en nuestro entorno
El jazz electrónico es una forma eficaz de conocimiento porque oírlo significa también coparticipar en la creación del futuro como escuchas.
Horace X se creó reuniendo dentro de sí a la diversidad, esa rara avis que crece de manera silvestre y libre en el mejor asfalto citadino.
Con su tercer disco, D’Angelo demuestra que maduró mucho tras catorce largos años y que eso se ha hecho notar en su nueva propuesta musical.
La fusión del jazz con el rock resultó de una frescura envolvente. Una ventana abierta a un amplio horizonte que trajo nuevos vientos.
En la segunda mitad de los sesenta los lenguajes del jazz y el rock empezaron e intercambiar ideas y, de manera contundente, a unir fuerzas.