Su imagen es la personificación del sensual espíritu sesentero y aún se le considera la mejor cantante de blues blanca de todos los tiempos.





Su imagen es la personificación del sensual espíritu sesentero y aún se le considera la mejor cantante de blues blanca de todos los tiempos.
“¿Qué hay tan fuerte, tan auténtico, en la música de los años sesenta para que se puedan sentir aún hoy sus grandes ecos?”: Hector Zazou.